La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que la guerra en Irán provocó «la mayor interrupción del suministro» en la historia del mercado petrolero y pidió actuar no solo del lado de la oferta, sino también sobre la demanda.
Frente al shock energético, el organismo presentó un paquete de medidas inmediatas para que gobiernos, empresas y hogares reduzcan su consumo de petróleo.
Según explicó su director ejecutivo, Fatih Birol, la tensión en Oriente Próximo y la práctica paralización del tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, empujaron los precios por encima de los US$ 100 por barril.
Aunque los países miembros ya liberaron 426 millones de barriles de reservas estratégicas, la AIE remarcó que eso no alcanza para compensar la magnitud de la crisis.